Una manera de crear oportunidades
Los tiempos están cambiando casi ya no existe el trabajo para toda la vida, este es el momento para poder ver la oportunidad de futuro y plantearnos hacer cosas diferentes siendo consciente de nuestras habilidades y competencias.

Algunas personas dudamos antes iniciar un negocio, no por falta de ideas o planes de negocio bien estructurados e incluso en ocasiones financiación disponible, sino porque tenemos miedos: al fracaso (a equivocarnos), nos importa mucho el que dirán de nosotros, a nadie nos gusta que nos señalen como el/la fracasado(a) o que digan no puedes, a nadie nos gusta cometer errores o peor aun que piensen que somos el error o sentirnos rechazado porque no hicimos lo que otros esperaban que hiciéramos, o el miedo a que nos digan no queremos lo que nos ofreces, miedo a fallarles a nuestros seres más queridos que confían en nosotros, etc.

Hemos acumulado tanta información mental, imágenes, sentimientos y emociones y vemos desde nuestra percepción limitada de alguien exitoso siempre fue así. La realidad en otros países como en Estado Unidos, al emprendedor “fracasado” se le mira con respeto y aceptación supongo porque piensan que tiene experiencia, alguien que empezó difícilmente volverá a tropezar con la misma piedra, porque lleva consigo el espíritu emprendedor dispuesto a arriesgarse y en el camino ha obtenido una experiencia que le coloca en un escalón de subida hacia el éxito.

Una manera de demostrarte a ti mismo de que tu puedes, que eres capaz de emprender y es haciéndolo, dando los pasos uno detrás de otro, levantándote si te caes como cuando fuimos bebes, para aprender a caminar tuvimos que empezar con un paso, otro y otro nuestras madres nos protegían tanto que intentaban evitar que cayéramos pero caíamos; para aprender a caminar siempre terminamos en el suelo en muchos momentos que caminábamos hacia nuestra independencia de caminar solos para toda la vida. Es esa imagen que viene a mi memoria cuando uno quiere comenzar algo nuevo, salir de la zona de confort, para atrevernos, aun cuando caemos y duela, levantarnos enseguida para a encontrar el camino que nos libere.
Confiar aun teniendo la incerteza de no saber exactamente lo que pasará. Confía en ti, en la vida, en los demás, pase lo que pase siempre será lo mejor tanto si fracasas” o como si tienes buenos resultados te llevan a experimentar algo diferente y a crear oportunidades como el caso de unos emprendedores que montaron su empresa, no tenían idea de todos los obstáculos con los que se encontrarían, no pudieron evitar la caída de la empresa, pero aprendieron y vieron que dentro del barco que se hundía había otra oportunidad de negocio esperando, se lanzaron a esa nueva experiencia con el bagaje aprendido y ahora están en muchos países del mundo. Si fracasas sabrás el que no hacer y si triunfas felicidades Cualquiera de los dos resultados nos llevarán a un resultado positivo.

“Si damos un paso otros seguirán, están esperando de ti y de mi para hacerlo”

Pongamos nuestras ideas en acción y demuéstrate que tú puedes. La confianza es un motor económico generador de riqueza empresarial y personal. Busca un círculo de amigos que te inyecten de energía positiva y te animen a realizar tus proyectos, sueños; convertirlos en realidad y en oportunidad.
Tener confianza en uno mismo es un estado mental, de creer que realmente sirves, puedes y vales. Cuanto más te lo creas más cosas serás capaz de conseguir. No es suficiente con ser consiente de las habilidades y competencias sino la confianza que tienes en ti mismo.
Preguntas para reflexionar:

  • ¿Cuáles son mis habilidades y competencias?
  • ¿A que le tengo miedo?
  • ¿Por qué pienso que no puedo?
  • ¿Qué es lo que me limita?

“Nuestra gloria más grande no consiste en no haberse caído nunca, sino en haberse levantado después de cada caída”, Confucio

Silvia Fernández Capcha
Formadora para Emprendedores
Talento y Liderazgo

Noticias

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *